PARA REFLEXIONAR

 

ARTÍCULO DE OPINIÓN.

 

Hoy jueves de #TBT, quiero compartirles un artículo de opinión que escribí en el mes de abril del 2019 donde sólo quería expresar mis sentimientos frente a las cosas que estaban ocurriendo y que hoy siguen pasando.

 

Para reflexionar:

 

Antes de ser una persona “adoctrinada” o inclinada hacia alguna corriente política de izquierda o de derecha, soy una persona con principios, que ama y que siente compromiso con este país, que le duele y que sueña con que se convierta en una nación JUSTA, sin corrupción, competitiva y que logre de una vez por todas, alcanzar la tan anhelada paz por el bien de todos.

 

En verdad no sé por dónde empezar, son tantos sentimientos encontrados, tantas decepciones, tantas frustraciones, tantas ganas de llorar y a veces de acabar con todo y mandarlo todo a la porra; sin embargo, creo que frente a la adversidad hay que ser resilientes porque siempre hay una luz que nos muestra el camino: a pesar de todo, la vida es justa y nos puede dar sorpresas, por eso es importante tener paciencia frente a la indiferencia que nos aqueja en todos los aspectos del país, especialmente en la política nacional.

 

¿Alguna vez ha pensado por qué estamos tan divididos? Quizás la división en este país se da porque no nos tomamos el tiempo de comprender el punto de vista de los demás, cada quien es llevado a su parecer y de inmediato crea sus propias conclusiones sin tratar de entender el porqué de las cosas o como mínimo, tratar de leer un poco para ver el otro lado de la moneda. En este país cualquier persona con pensamientos alternativos se convierte automáticamente en un terrorista, un guerrillero o mínimo, un vago izquierdoso: un juzgamiento absurdo impulsado por la codicia y la soberbia, y apoyado por la pereza de leer, por la indiferencia de la sociedad en la política y por la cultura nacional de los chismes de pasillo que sólo generan polarizaciones mediáticas. El analfabetismo político, el odio y el rencor han sido una combinación explosiva que nos tiene sumidos en una violencia social y nos ha hecho perder el rumbo y la misma visión del criterio y el buen juicio.

 

Pobres escarabajos, pobre Selección Colombia, hoy, el deporte nacional del país, además de la corrupción, es la distracción y la desviación de la tensión en escándalos como Odebretch, HidroItuango o el Ñeñe; así mismo, el señalamiento como guerrilleros a los líderes sociales o a quien piense diferente se volvió el mejor escudo para los delincuentes, ¿vieron las redes sociales luego del pronunciamiento de Feliciano Valencia, líder de los indígenas en la Minga?

 

Qué peligrosas han sido las calumnias y todo lo que traen: amenazas, muertes, exilios… esa estrategia es la vieja confiable; ya lo hicieron con Jaime Garzón, con el profesor Miguel Ángel Beltrán y con otro centenar de mártires políticos: que no se nos olviden nunca los jóvenes inocentes que fueron asesinados para mostrarlos como resultados en la lucha contra la guerrilla, como parte de una guerra en la que no tenían nada que ver y hoy son falsos positivos.

 

Definitivamente este país está patas arriba… está enfermo.

 

“La estructura de la corrupción en Colombia es cultural, está en el inconsciente de la gente. El colombiano no toma conciencia como en otros países, porque se ha llegado a tal grado de degradación que la gente está es subsistiendo”. – Gilberto Tobón Sanin.

 

Contamos con un Ministro del Medio Ambiente que apoya el uso de glifosato, el fracking, la deforestación del Amazonas, la explotación minera en los páramos y la minería privada, además, prohibió la ley que reglamenta el uso de plásticos. Tal cual como lo mencionaba un artículo de El Espectador: este es un “gabinete ministerial plagado de burócratas ansiosos de poder personal que nos están conduciendo a una sin salida.”

 

También contamos con un nuevo código de policía que se convirtió en la mejor excusa para sacarle el dinero a la gente, con un abuso directo de poder, o ¿alguien sabía que iba a ser prohibido llevar a personas como copilotos o acompañantes en las bicicletas? o más delicado aún, ¿usted sabía que comprar comida callejera en determinados sectores iba a ser un delito?

 

¿Será que eso se interiorizó en las charlas donde se exponía el código?

 

Eso es ABUSO. Ni hablar de otras entidades:

 

¿Cuánto cuesta una casa? ¿Por qué es tan cara la tierra? ¿Quién dio notarías a políticos?
Las notarías le quitan millones de pesos a los colombianos: si usted va a construir una casa le toca despojarse de una gran cantidad de dinero, y ni hablar de la Cámara de Comercio que cada vez más toma funciones de banco.

 

La burocracia colombiana dificulta el manejo y aprovechamiento de los recursos públicos y facilita la corrupción.

 

Y es verdad, lo triste del asunto es que hay muchas cosas que la gente sabe, pero nadie habla, tristemente, porque no hay garantías: hasta los entes de control están untados por la corrupción, por eso es que hay colombianos en el extranjero denunciando directamente las injusticias de este país en la Corte Penal Internacional y en otras organizaciones a nivel mundial.

 

 

La justicia colombiana está mal, ¿recuerda el caso del hombre que se robó un caldo de gallina en un supermercado y le clavaron 8 años de cárcel? En los últimos días, un tipo llamado Germán Trujillo se robó más de 2 mil millones de pesos del Programa de Alimentación Escolar en el Santander y un juez le dio una “condena” de 3 años. Tengan en cuenta que el PAE alimenta a centenares de niños y esta vez NO RECIBIERON LA NUTRICIÓN NECESARIA; esto seguramente traerá muchas consecuencias. Casos como este demuestran que necesitamos con suma urgencia una reforma a la justicia: ¿usted se imagina implementar la cadena perpetua o la pena de muerte como castigo para aquel que juegue o desaparezca los dineros públicos? Si no hay penas y castigos severos, la corrupción seguirá siendo el mejor negocio del país, muchos vivos se seguirán lanzando o serán colocados en los cargos públicos y el pueblo es el que seguirá perdiendo y sufriendo.

 

En verdad, ¿cree que los líderes políticos que usted ha elegido y que llevan décadas aferrados al poder gobiernan para usted?

 

¡No! En este país no hay voluntad política que piense en la sociedad.

 

Mientras un político sea visto como el salvador, estamos en la olla: él no le va a salvar la vida; entienda que su vida es única, es propia y no tiene por qué depender de un tercero: usted se labra su propio camino. Solo resta que usted se informe, haga las cosas bien, que trabaje con el corazón, que participe activamente en la política y que ore para que Dios le labre un buen camino.

 

Por otra parte, ¿Sabía que el aumento de impuestos y temas definidos en el plan nacional de desarrollo se convirtieron la hoja de ruta para tapar los huecos fiscales que nos ha dejado la corrupción de los honorables padres de la patria? ¿Vio que el PND busca aumentar la tarifa de la factura eléctrica para salvar a Electricaribe y tiene otros temas delicados que hablan sobre su pensión?

 

Según datos conocidos públicamente, 50 billones de pesos se roba la corrupción cada año en este país, eso sin contar los dineros que se mueven bajo la mesa en permisos y otros temas… en fin, creo que usted nunca ha dimensionado esa cantidad tan disparatada de dinero, por eso no se ha manifestado, así que, si usted no ha dimensionado esta extravagante cantidad de dinero, lo invito a que haga un cálculo basado en el valor de una consola de última generación: una PS4 cuesta un millón de pesos ($1.000.000) en el mercado. Esto quiere decir que con el dinero que le quita la corrupción al país en un año, podría llegar el niño Dios en navidad y regalarle una consola a usted, a cada uno de los más de 40 millones de colombianos y a una buena cantidad de venezolanos que han abandonado su país y que ahora están en Colombia.

 

Si aún no lo tiene tan claro, vamos a hacer el cálculo con un Ford Mustang o un Chevrolet Camaro: dos marcas de carros deportivos que son un sueño para muchos, inclusive el mío y seguramente el suyo también. Cualquiera de estos carros, nuevos, recién salidos de fábrica cuestan alrededor de ciento sesenta y cinco millones de pesos ($165.000.000), un precio que un colombiano del común, pagando a cuotas mensuales de $500.000 se demoraría más de 18 años y medio en pagar.

 

Volviendo al cálculo mencionado, al tomar el dinero que estos honorables personajes se roban al año y al dividirlo con el precio del Chevrolet Camaro, representaría más de trecientos tres mil carros robados, es decir, se roban cerca de mil Chevrolet Camaro al día… increíble, ¿no?

 

También podemos hacer el ejercicio con una vivienda de interés social de ochenta millones de pesos ($80.000.000), serían más de 600.000 casas que se están robando al año.

¿No le parece una vulgaridad que los servidores públicos, quienes deberían hacer un mejor uso del erario público, se roben en un día esa cantidad astronómica de dinero? Son más de ciento treinta y seis mil millones de pesos que se pierden al día, una cantidad extravagante.

Tenga en cuenta que lo único que se está logrando con su indiferencia es permitirles que nos roben, y lo peor de todo, es que lo hacen sin remordimiento. Para lo único que han servido los impuestos es para que se enriquezcan todo el tiempo y para tapar el desfalco fiscal que nos han dejado… y que nos siguen dejando, por eso es que este país no se ha quebrado: tienen todo un negocio autosostenible gracias a los impuestos y las reformas políticas.

 

Además de todo esto, usted ha visto que se confiscan dineros ilícitos a la mafia, residencias, carros, fincas, haciendas, terrenos… infinidades de bienes, pero, ¿usted se ha preguntado qué se hace con todo eso? ¿Será que los mismos servidores se encargan de entorpecer los trámites y hacen desaparecer estos bienes? ¿Acaso esos bienes no servirían para venderlos o rematarlos y así combatir la pobreza o saldar la deuda extranjera?

 

¿Cómo es posible que en este país nos gobierne gente tan carente de principios y de moral?

Como lo dijo don Gilberto Tobón en una entrevista: “Colombia: El país está diseñado para robar. Los votos en Colombia se compran. Los alcaldes se montan y reparten los contratos y las secretarías entre sus amigos. La política se ha vuelto una empresa criminal; esa es Colombia, esto es una vulgaridad”.

 

Que no sea despectivo, pero este es un tema social grave, tanto que ha permeado nuestro día a día: Se han visto casos donde el hijo de padres separados se pone a estudiar justo antes de cumplir la edad límite en la que deja de recibir el auxilio obligatorio por parte del padre y así no perderlo, o también la beneficiaria de algún programa social que se embaraza para no perder el subsidio que le da el gobierno… eso y muchas cosas más pasan en el día a día nacional, cosas que lastimosamente hacen que Colombia esté condenada por su misma gente: por un lado, los vivos que abusan de la buena fe de las personas y por el otro, la división, la ignorancia, la pasividad y la indiferencia que nos aqueja. Seguramente a muchos no les gusta la política, pero para bien o para mal, les tiene que gustar para poder enderezar el camino y así evitar la corrupción; es más, el voto debería ser obligatorio en Colombia: sólo así cada ciudadano tendría una responsabilidad social y política.

 

¿Alguna vez ha pensado si por esa pasividad y esa indiferencia la historia del país está manchada de sangre?

 

Las drogas han sido el motor de la violencia: un gobierno manejado por los terratenientes de siempre, cómplices en el asunto de las drogas, basta con ver la respuesta de Duque a las quejas de Trump. También tenemos un pueblo conforme y sumiso, olvidado, y unos servidores públicos que se han dejado corromper por una narcopolítica que ha sido el pan de cada día durante décadas… una completa maldad que lleva más de un siglo en el poder: tenemos un demonio que arrasa con cualquiera que se interponga en su camino.

 

Al ver esta guachafita cualquiera se levanta en armas para querer cambiar la historia y limpiar al gobierno de tantos bandidos. Lastimosamente la maldad está tan aferrada al poder, que nos tiene condenados: nuestra historia ha sido muy violenta, si bien las armas no fueron el camino correcto, nos han demostrado que necesitamos la paz, afortunadamente los tiempos cambian y hoy tenemos ideas y diversos mecanismos democráticos y de participación, así que usted puede interesarse más por la política, hacer muchas cosas y ver qué es lo que están haciendo los honorables padres de la patria, exigir que hagan bien su trabajo y que se inviertan bien los dineros públicos. Definitivamente Colombia no avanza porque no quiere… sólo necesitamos unión, pero ellos lo están haciendo muy bien: nos mantienen divididos con fanatismos, autoproclamándose hombres probos… hasta el diablo se quizo llamar Dios.

 

¿Se imagina las maravillas que se pueden hacer con 50 billones bien invertidos al año?

 

– Usted tendría que pagar menos impuestos (por si no lo sabía, el recaudo de los impuestos que usted paga son para cubrir el hueco fiscal que dejan los corruptos… en otras palabras, usted está pagando los platos rotos que dejan los bandidos de cuello blanco y las malas administraciones).

– Quizás usted dejaría de ver más noticias de niños muertos en la Guajira por la falta de comida: tendríamos más niños con una vida digna y sin que se mueran de hambre. En este punto digo quizás, porque los indígenas cuentan con sus propias reglas y hay cierta burocracia en ellas.

 

– Usted o sus hijos tendrían acceso a una mejor educación, hasta podría ser financiada en una parte por el estado.

– Usted no esperaría horas y horas sentado en una sala de urgencias a punto de morir del dolor por la negligencia que reina en nuestro sistema de salud.

– Las EPS dejarían de abusar de usted, tendrían un mejor sistema de atención y no jugarían con su tiempo y lo más importante, con su salud.

– Quizás viviría en uno de los países con la mejor economía de la región, tendríamos un país unido, sin tantas divisiones.

 

Y no solo eso:

 

– Tendríamos licitaciones públicas sin procedimientos dudosos.

– Tendríamos un banco público, algo que serían supremamente necesario en estos tiempos de pandemia.

– Tendríamos un capital de riesgo para competir en la economía del siglo XXI que es la economía del conocimiento.

– Tendríamos más financiamiento estatal para que los colombianos puedan hacer sus estudios en el extranjero.

– Tendríamos más científicos y gente preparada.

– El estado tendría con qué combatir las crisis económicas sin necesidad de recortarle presupuesto a la ciencia, a la educación o a Coldeportes, así como lo piensa hacer en el 2020.

– Tendríamos paz, así habría menos gente estudiando carreras de “vagos” como dicen los extremistas y habrían más ingenieros o más científicos que puedan cambiar el mundo con ideas para combatir el calentamiento global o la pandemia del COVID-19.

 

Si hay colombianos inteligentes con una mala educación, imagínense lo que sería este país con una educación de calidad.

Si ha de existir un recorte presupuestal, no se debería tocar por nada del mundo la educación, al contrario, la educación debería tener un buen porcentaje del PIB, así como lo hizo Finlandia hace un par de décadas y hasta ahora le ha funcionado muy bien.

 

A pesar de que el gobierno se llena la boca al decir que va a invertir un poco más del 6% de su PIB en educación, los resultados no se ven. Con tanta burocracia en cargos gubernamentales y con tantos “vivos” interviniendo en los procesos y en el manejo de los dineros públicos, lo único que hay es corrupción: todos quieren su tajada, todos juegan al “¿y qué me toca a mí?”. Por otra parte, Colombia debería exigirle más a sus maestros para mejorar su participación en pruebas internacionales como la PISA y eso solo se logra si se evalúa constantemente a los profesores y a los alumnos para que puedan dar resultados.

 

Somos expertos en mirar la paja del ojo ajeno, pero, ¿cómo estamos de puertas para adentro? ALGUNA VEZ SE HAN PREGUNTADO: ¿qué es lo que pasa con su candidato favorito luego de ser elegido?

 

Es necesario que lo estudie muy bien y que se pregunte antes y después de votar: ¿Su voto será hecho a conciencia? ¿Qué propuestas tiene su candidato para la ciudad? ¿Tienen coherencia y brindan solución frente a las principales problemáticas? ¿Conoce algo de su vida personal y su historial político? ¿Cuáles son los proyectos de ley o políticos en los que ha trabajado? ¿En qué partido está? ¿Quiénes lo apadrinan y de quién se rodea? ¿Conoce los logros que ha alcanzado? ¿Con qué cumplió durante su periodo? ¿Con qué no? ¿Cuáles son los debates de control político que han hecho?

 

¿Alguna vez se han puesto a investigar sobre algún político en particular?

 

Si usted hace la tarea en internet, que es la herramienta más eficiente que tiene a su alcance, es imposible en algunos casos: ciertos servidores públicos no tienen página propia –y deberían tener–, porque así usted puede conocer sus propuestas o ver qué es lo que ha hecho durante el tiempo que lleva en su actividad política como mínimo, y lastimosamente no se encuentra nada.

 

Por otra parte, hay algo bastante grave y es que una empresa se pase por encima las leyes estipuladas hasta por la misma constitución y esto lo hace con el apoyo de la misma corrupción: lo quisieron hacer en Manizales con la Reserva Río Blanco, lo están haciendo en Hidroituango y en el Amazonas con la deforestación y existen muchos casos más, éstos solo por mencionar algunos recientes. Estas cosas pasan cuando tenemos unos gobernantes corruptos y permisivos que se vuelven flexibles mientras haya plata bajo la mesa: se ha visto con empresas mineras, bananeras… etc., etc., etc. Y esto sucede gracias a la creación de decretos y leyes confusas que le facilitan procedimientos ilícitos a las multinacionales.

 

Lastimosamente es más grave bajar las tarifas del Transmi o democratizar el manejo de las basuras, que SECAR EL SEGUNDO RÍO MÁS IMPORTANTE DEL PAÍS o recibir más de 50 millones de dólares en sobornos.

 

Hay que tomar muchas acciones ciudadanas que permitan que cualquier colombiano se involucre y aporte ideas que nos saquen adelante, y, si toca acercarse a los organismos internacionales como la Corte Penal Internacional, la ONU u otro organismo para que exista una justicia que investigue con garantías los crímenes de lesa humanidad o el manejo de los dineros públicos, o para supervisar con lupa la ejecución y cumplimiento del proceso de paz, pues hay que hacerlo… que también venga de una vez el FBI y aclare “mitos” como el del #82 y otros más.

 

Si quiere un país justo, tiene que ser más consciente del diario accionar de la política colombiana, gústele o no la política. Aún hay esperanza para combatir esta Sodoma y Gomorra colombiana que han construido los corruptos… No se me hace descabellado pensar en separar el poder económico del político, quizás quitándoles la administración de los dineros públicos esto se compone.

 

Dejen de pensar que un político les va a cambiar la vida… o quizás sí, pero corre el riesgo de ser extraditado a una cárcel estadounidense, así como pasó con Arias. Con el discurso político se puede dividir a un país o sino vea cómo estamos en este momento. Así que piense por usted mismo, pero no para su beneficio, no sean egoístas y piensen un poco más en la gente, tenga un pensamiento más generalizado, quizás así puede dejar de reinar la cultura del vivo vive del bobo.

 

Cambiando un poco de tema, ¿Vio que hay un escándalo en el congreso porque una periodista muy valiente hizo un estudio sobre el ausentismo en Colombia y lo denunció? Aquí puede conocer más sobre el tema, espero que su candidato favorito no esté en el listado.

 

Al ver que hay una gran cantidad de ausentismo en el congreso, muchas personas están tomando conciencia y quieren saber quién va o no a la plenaria, así que están en busca de alguien que pueda facilitar esa información. Debería crearse un sistema nacional que sea de uso público y exclusivo que le permita a las personas ver en tiempo real las plenarias y una planilla informativa que resuma o explique de forma clara y sencilla las propuestas que se están debatiendo, esto con el objetivo de que el colombiano de a pie pueda entender las confusas leyes… ¡está en todo su derecho de estar bien informado! y no solo con los temas del congreso, también con las asambleas, los concejos y demás establecimientos donde se defina el rumbo del país. Este sistema también debe permitirnos ver quién vota a favor y quién en contra de ciertas reformas, el listado de asistencia y las opiniones de los servidores respecto a las propuestas y el por qué tomó esa decisión con su voto: Lo mínimo que debe hacer un servidor público es trabajar y rendir cuentas al pueblo o al menos, a sus votantes. Así que no permita que existan más servidores como Vallejo que un día el pobrecito no tenía para pagar una señal de internet y no tenía forma de trabajar y luego, propone un recorte de congresistas… creo que él debería ser uno de los que se podrían ir.

 

JUEVES DE #TBT

 

Unidos podemos cambiar de modelo y enderezar el rumbo del país, para esto necesitamos una movilización masiva, nuevas ideas y un pueblo decidido. Si queremos combatir la corrupción, la sociedad tiene que ser contralora en el manejo de los dineros públicos, ser participativa en la política, velar que los servidores públicos hagan bien su trabajo y exigir la justicia: Si para que haya una verdadera paz sin impunidad se tiene que judicializar a los violentos, pues que se judicialicen a todos los actores del conflicto que se tengan que judicializar, llámese Santrich, Uribe, Timochencko, Sarmiento Angulo, Valencia, Castaño, etc. Los gobiernos tradicionales de siempre han sido los gestores una historia dividida, llena de violencia, robo de tierras y narcotráfico.

 

Finalmente, la pregunta del millón es:

 

¿un servidor público hace lo que quiere? ¿o hace lo que la gente espera que haga?

 

“Tenemos gobernantes criminales que son corruptos y gobiernan para sus intereses propios, pero es más criminal el pueblo que lo permite”.