MAYOR SALARIO MÍNIMO, MÁS INFORMALIDAD

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A una cuadra de dónde vivo hay un gran supermercado de cadena, no diré su nombre para no hacerle publicidad. En el parqueadero de este supermercado suele encontrarse Juan, un hombre de mediana que sostiene sobre sus brazos un panal de huevos, junto con arepas de chócolo y quesos, los cuales vende a buen precio y calidad. A Juan lo veo desde la mañana hasta la tarde allí parado vendiendo todo lo que puede cargar en la canasta de su bicicleta, ya que debe traer todo desde una finca, a la cual tarda en venir desde allí más de una hora pedaleando. Como buen observador que soy o chismoso dirán algunos, veo que no trae en la canasta de su bicicleta portacomidas, ni nada que parezca que pudiera servir para traer comida, todo el espacio disponible lo usa para los tres productos que vende durante el día.

 

Posiblemente Juan tarde entre 7 y 8 horas para vender toda su mercancía, que sumado a la más de dos horas que debe tardar en ir y regresar a la finca, podríamos calcular que tarda alrededor de 10 horas en regresar a su casa desde que sale de ella, tiempo en el cual no almuerza por lo que he visto.  Calculando a ojo la mercancía que vende y lo que puede obtener de ganancias por ella no creo que llegue hacerse un salario mínimo más prestaciones sociales, recordemos que una cosa es lo que el trabajador recibe y otra lo que el empleador paga.

 

Reconozco que la primera vez que le compré fue por lastima, al ver a una persona que con mucho esfuerzo se rebusca la vida, pero sus productos son buenos, por lo que cada vez que debo comprar queso, arepas de chócolo o huevos, se los compró a Juan.

 

Haciendo cálculos del tiempo que tarda Juan en vender sus productos y lo que podría ganar para él, no llegaría a un salario mínimo vigente. Si Juan se le ofreciera un trabajo con mejores condiciones que las que actualmente le toca ganarse la vida, pero percibiendo un sueldo menor al salario mínimo que dicta el gobierno no podría, privándole así de mejorar su situación presente.

 

El salario mínimo es una barrera de entrada a las personas que se encuentran en desempleo, pero no cuentan con la formación, ni la experiencia necesaria para acceder a puestos de trabajo mejor remunerados. Muchos piensan que, de no existir el salario mínimo, los empresarios se aprovecharían a pagar cualquier miseria a sus trabajadores. Pero no es tan sencillo, las grandes empresas por lo general tienen puestos de trabajo en los que se necesita personas con formación y experiencia, los cuales son más escasos, lo cual hace que los empleadores tengan que competir por ellos.

 

Otro factor a tener en cuenta, es que las grandes y medianas empresas pueden estar en condiciones de pagar salarios mínimos altos, ya que cuentan con la capacidad financiera para hacerlo, pero las micro y pequeñas empresas no. Esto hace que sea más difícil emprender en el país al tener que empezar pagando salarios mínimos que no se ajustan a su realidad, además que dificultad la capacidad de crecer de las micro y pequeñas empresas que deben hacer un mayor sacrificio para poder pagar los salarios mínimos que les obliga la ley.

 

Las grandes y medianas empresas no verán amenazada su posición, cuando saben que las micro y pequeñas empresas la tienen difícil para llegar a adonde están ellas, ya que tienen como soportar mayores costos salariales.

 

Además, un mayor salario de por sí no es garantía de mayor bienestar, ya que lo que puede hacer el gobierno es subir el salario en términos nominales y no reales. Un ejemplo de ello es Venezuela, han tenido subidas de salario nominales brutales, pero cada vez a los venezolanos ese salario les alcanza para menos. De nada sirve subir el salario un 10%, si los precios de los bienes y servicios suben el 20%, el salario nominal habría subido un 10%, pero el salario real habría caído 10%. Generalmente cuando suben los salarios, los costos de las empresas también lo hacen, lo que genera que ese aumento en costos, se traslade al precio final de bienes y servicios, lo cual genera inflación que se terminará consumiendo el aumento del salario.

 

Otro factor a tener en cuenta es que, en Colombia, el empleo informal es casi la mitad de los trabajadores totales, es decir: la mitad de los colombianos que trabajan no perciben un salario fijo mensual, a los cuales el subir el salario a los formales no va hacerles que les aumenten sus ingresos en el mismo porcentaje, pero si los afectara la inflación generada por el efecto de aumentar el salario mínimo.

 

Entre más suba el salario mínimo, más empresas no podrán hacer frente a esos costos salariales, por lo que tendrán que despedir trabajadores o directamente quebrar, mandando a una gran parte de trabajadores formales al desempleo, y como el resto de empresas la tendrá difícil para contratar más personal, estos nuevos desempleados no les quedarán más opciones que recurrir a la informalidad para ganarse la vida. A mayor aumento del salario mínimo, mayor aumento de la informalidad.