EL LINCHAMIENTO DE LA COMBI EN MÉXICO Y LAS LECCIONES QUE NOS PUEDE DAR UN PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA

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Esta semana circulo en redes el vídeo de la golpiza a un delincuente que entro a robar en una combi en México. Los memes y chistes sobre el hecho, no se hicieron esperar, haciendo aún más viral el acontecimiento dónde ciudadanos, de forma valiente, decidieron enfrentarse al ladrón que quedó muy mal herido. Este hecho no es extraño en Latinoamérica. En nuestro país continuamente vemos en nuestras redes sociales personas tomando la justicia por su cuenta, castigando de forma física a los criminales que fracasan en su cometido, y quedan a Merced de ciudadanos enardecidos por el hartazgo de tanta delincuencia.

De lo primero que podemos extraer del linchamiento a delincuentes por parte de los ciudadanos, es el evidente fracaso de los Estados en Latinoamérica de proveer seguridad y justicia, una de las obligaciones que tiene, pero es incapaz de dar un buen servicio, a pesar de que cobra impuestos para ello, lo cierto es que los gobiernos se gastan el dinero en otros rubros, mientras dejan de invertir en seguridad, por eso vemos los juzgados llenos, con más trabajo del que pueden procesar, haciendo que se imparta justicia de forma tardía o ni siquiera llegue, en nuestra región la impunidad se encuentran en niveles alarmantes que están entre el 70% y 80%.

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La alta impunidad se debe a que tenemos una gran cantidad de leyes, muchas de ellas absurdas que hacen que los trabajadores de la rama judicial tengan que perder tiempo en asuntos sin importancia, mientras los verdaderos crímenes que afectan a los ciudadanos, se quedan sin ser atendidos, todo ello sumado a un número insuficiente de empleados en seguridad y justicia, además de una alta burocracia innecesaria. Todo lo anterior es un coctel mortal para que la delincuencia azote fuertemente los países de Latinoamérica.

 

Una mirada sobre la delincuencia desde un punto vista económico, nos la da el premio Nobel de economía Gary Becker. Para él las personas toman decisiones racionales basadas en maximizar su bienestar, al igual que lo hacen las empresas cuando hacen un análisis de costos y beneficios. Una empresa decide hacer una inversión solamente si el retorno esperado es mayor de lo que invirtieron inicialmente, es decir que las ganancias superen los costos. Los seres humanos también hacemos ese tipo de valoraciones en aspectos de nuestras vidas, como puede ser el amoroso o familiar, una persona decide casarse con otra, si considera que esa decisión le va a maximizar su bienestar, lo mismo cuando se planea tener un hijo. Siempre buscamos que nuestra inversión así no sea de dinero, nos repercuta en un beneficio mayor.

 

Los criminales también toman decisiones racionales en las que valoran las consecuencias (costos), frente a las posibles ganancias.  Cuando los costos de cometer un delito son muy inferiores al del beneficio de hacerlo, tenemos que van a escoger delinquir. Por ejemplo, un delincuente que está considerando robar un automóvil, piensa primero en cuál será el costo, que se traduciría en la probabilidad de ser condenado por el crimen y la pena que recibiría en dicho caso, frente a los beneficios económicos que obtendrá de robarlo. Teniendo en cuenta la ineficacia de la justicia y su alta tasa de impunidad, el costo se hace bajo, por lo que se favorece la decisión de delinquir.

Ante el panorama de muchos delincuentes que consideran los costos bajos de cometer sus crímenes, por la ineficacia de la justicia, los ciudadanos se ven obligados a tomar decisiones para minimizar este impacto negativo. El primero es contratar seguridad privada, la cual es una empresa prospera, generadora de muchos puestos de trabajo. Pero no todos pueden acceder a la seguridad privada para salvaguardar su integridad física y sus pertenencias, al mismo tiempo que se nos prohíbe la tenencia de armas de fuego para defendernos, solamente nos queda la opción de darle escarmiento a los delincuentes que son capturados en fragancia por la ciudadanía, tal como paso en la combi en México, donde el ladrón terminó en el hospital gravemente herido por la paliza que recibió por parte de los pasajeros. Esto también lo hemos visto en Colombia, donde habitualmente se sube a las redes las golpizas que reciben muchos ladrones.

 

Por desgracia la justicia por mano propia no es la mejor opción, se han dado caso de personas que han sido confundidos por criminales y han terminado siendo linchados, además de ser un acto salvaje que nos degrada como personas, además que estos actos criminales también incentivan a los delincuentes a tomar medidas para evitar ser linchados, lo cual los hace más violentos y peligrosos, lo cual termina en una espirar de violencia.

 

Mientras no se mejore el sistema de justicia de nuestros países, imágenes como los linchamientos seguirán siendo frecuentes, así como la mayor brutalidad por parte de los delincuentes.

 

Quiero dar una mención especial a la Fan Page de Facebook “Tu Economista Personal”, ya que fue uno de su post el que me animó a escribir este artículo., los invito a seguirlo, tiene muy buen contenido sobre economía en general.