¿CEPEDA UNIRÁ A LA IZQUIERDA EN COLOMBIA?

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Hace 2 décadas la izquierda en Latinoamérica comenzó a llegar a la presidencia de varios países aprovechando que su mayor enemigo, Estados Unidos estaba entretenido en la guerra del medio oriente, sus esfuerzos estaban concentrados en Afganistán e Irak principalmente. Uno de los pocos países que no terminó siendo gobernado por un político abiertamente de izquierda, fue Colombia, país que, entre finales de siglo pasado y comienzo de este, estaba sumergido en la violencia, sobre todo por parte de la guerrilla de las FARC, tras un fracasado intento de llegar a un acuerdo de paz en el gobierno de Pastrana.

 

Las FARC, al ser una guerrilla de corte marxista leninista, estaba muy vinculada a la izquierda, motivo que siempre jugó en contra de los movimientos y partidos políticos que pertenecían a esa orilla. El mismo Petro hace más de una década advertía que la guerrilla era la que más afectaba el triunfo de la izquierda en las urnas, él las reconocía como el gran enemigo de cualquier proyecto político de corte izquierdista, por lo que las FARC se volvieron un gran lastre para la izquierda, sumado a que los políticos de esa corriente se negaban a atacar abiertamente a este grupo armado al margen de la ley, en ese momento el único que criticaba a las FARC era Petro. No se equivocaba el actual senador y ex candidato presidencial al apuntar al verdadero palo en la rueda de sus aspiraciones políticas, el enemigo no estaba en la derecha, sino en su misma orilla.

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El otro gran enemigo de la izquierda, es la lucha de egos de sus principales políticos, que han hecho que no se unan de forma exitosa, todos quieren un gobierno de izquierda, pero solo si son ellos los que ostentan el poder. La izquierda desconfía entre ella misma, por lo que no acepta ceder poder ante una alianza, tienen resquemores de que, si no son ellos, van a ser traicionados. Como dijo el economista austriaco Ludwig von Mises “Lo peor que le puede pasar a un socialista, es que su país sea gobernado por socialistas que no sean sus amigos”. Petro se ha ganado fama entre la misma izquierda, de no ser una persona confiable, por eso en las presidenciables en la segunda vuelta solo recibió el apoyo de Claudia López, la actual alcaldesa de Bogotá, y del ex alcalde Antanas Mockus, que al parecer lo hicieron más para que no los tildaran de uribistas, que por convicción.

 

Lo único que une a la izquierda es su odio a Uribe, pero sus proyectos políticos los separan de forma irreconciliable. Los 3 principales partidos políticos de la izquierda son el Polo Democrático, Colombia Humana y el Partido Verde (centro izquierda), que se encuentran en una batalla campal entre ellos. Petro ataca con vehemencia la alcaldía de los verdes en Bogotá, de quien lo apoyará en el pasado a las presidenciales en segunda vuelta. El Polo por su parte ha atacado constantemente a Gustavo Petro, sobre todo el senador Robledo. Pero al parecer hay una luz de esperanza entre la izquierda para poderse unir en un proyecto político serio y fuerte, que vayan por la presidencia del 2022. El senador del Polo Democrático Iván Cepeda lo podría lograr y tiene con que, gracias a conseguir que le quitaran la libertad al ex presidente Uribe.

 

El sábado pasado el senador Iván cepeda proclamó la candidatura de Gustavo Petro para las elecciones del 2022, aludiendo a confluir en un pacto histórico, convocando a una alianza social y política más allá de la izquierda. El senador del Polo se ha anotado un triunfo hace poco, que quiere capitalizar con la unidad de la izquierda en torno a Petro, que si bien no cuenta con mucha credibilidad ante el resto de políticos de izquierda, Cepeda sí, debido a que mostró que Uribe no es intocable. Puede que muchos no confíen en Petro, pero sí en Cepeda. De darse está alianza y decidan apoyar al líder de la Colombia Humana, podría también adherir a independientes que se sumen poniendo en aprietos al uribismo, el cual se vería muy debilitado para volver a poner presidente.

 

Los que pretendan una alternativa a Petro en la Casa de Nariño, deberán también buscar hacer lo mismo, y unir esfuerzos en un proyecto político firme, que le pueda hacer frente, de lo contrario la izquierda se tomará la presidencia en dos años.